Cuando hablamos de relojes raros, extravagantes, o que… realmente, parecen venir de otro planeta, casi siempre emerge MB&F, abreviatura de “Maximilian Büsser & Friends”. Esta marca no es como las otras, dado que no busca crear relojes típicos o clásicos, en vez de eso, crea verdaderas obras de arte mecánico, ¡como si vinieran de otro mundo! Y entre todos sus modelos, tal vez el más impactante, polémico, visualmente raro es el MB&F HM6 Space Pirate.
En este artículo, les contaré sobre la historia de este reloj, sus características, qué lo hace especial, y por qué muchos lo señalan como uno de los relojes más creativos y radicales de la historia moderna.
El origen de una idea un poco loca: el Space Pirate
El HM6 Space Pirate, no es un reloj que alguien diseña, sin más, un día.
Aquí esta la versión mejorada:
Surge esta obra de un pensamiento casi como de un niño, pero bueno: Max Büsser confesó que de pequeño pasaba mucho tiempo viendo dibujos animados de naves espaciales y robots, y entre esos, una serie que realmente le impactó, fue Captain Future, un anime popular en los 70 y 80. Y resulta que gran parte de las formas, las curvas y conceptos del HM6 se inspiraron en esa estética futurista que el recordaba.
En lugar de crear una esfera redonda con manecillas, como se acostumbra, el quiso diseñar algo que simulara una nave espacial pequeña, con formas naturales, cúpulas que dejan ver el interior, turbinas, y mecanismos al descubierto. El resultado, ¡que excentricidad!, causó tanta sorpresa cuando se mostró en 2014, mucha gente no sabía si alabarla o criticarla, pero desde luego, dejó a nadie indiferente.
Esto es fundamental, porque MB&F siempre ha dicho que su meta no es agradar a todos, sino construir «máquinas horológicas», como les dicen, que cuestionen el verdadero significado de un reloj. En el HM6 Space Pirate, sin duda, lo lograron.
Un diseño que parece vivir.
Al echar una mirada inicial al Space Pirate, uno percibe de inmediato que dista mucho de ser un reloj común. Para nada. Presenta cinco cúpulas; cada una curvada, ubicadas cual si fueran los apéndices o extremidades de una bestia metálica. Es más, algunos aseguran que se asemeja a un pulpo robótico, mientras que otros lo ven como una nave espacial de ciencia ficción lista para surcar el cosmos.
Las cinco cúpulas se organizan asi:
Dos cúpulas inferiores exhiben la hora y los minutos a través de números que rotan dentro de la esfera.
Dos cúpulas superiores resguardan las turbinas reguladoras; las cuales actúan protegiendo el mecanismo del exceso de velocidad.
Una cúpula central, transparente, salvaguarda el tourbillon volante; girando cual si fuese el corazón mismo del reloj.
La caja exhibe trazos redondeados; casi orgánicos, como si emanaran de una entidad biomecánica. Y según la versión que elijas, el material puede ser titanio, oro rosa, o incluso, una edición especial, denominada Sapphire Vision, con numerosos componentes hechos de cristal de zafiro transparente.
Creo que, de verdad, es uno de esos diseños que o te chiflan o te dan grima, pero que no logras pasar por alto. Es tan singular que confundirlo con otro reloj es imposible.

El mecanismo: lo que da vida al Space Pirate
Pese a que el diseño del HM6 ya es una pasada por sí solo, lo que lleva dentro es todavía mas impresionante. El mecanismo se diseñó expresamente para este reloj, y requirió tres años desarrollarlo.
Contiene características súper especiales, así que voy a desglosarlas un pelín.
1. El tourbillon volante central
En la cúpula del centro está un tourbillon volante, que es una pieza rotatoria que da vueltas para compensar los efectos de la gravedad y afinar la precisión. Pero, aquí, no es un tourbillon común y corriente: está elevado y exhibido como si fuese el corazón de la nave espacial. Girando bajo una cúpula transparente de zafiro, aparenta literalmente como una energía flotante en el interior del reloj.
Aparte, tiene una “cortina retráctil” que puedes abrir o cerrar con un botón.
Esta cortina protege el tourbillon de la luz, porque, según MB&F, la luz excesiva puede joder su lubricación con el tiempo. Es inútil, vaya, desde la práctica, pero increíblemente chula artísticamente.
2. Las turbinas reguladoras
En las cúpulas superiores hay turbinas que giran con el movimiento de la muñeca. Se conectan al rotor automático del reloj y evitan que gire rápido. Ante un movimiento brusco, las turbinas generan resistencia aerodinámica, cuidando el mecanismo.
Es un «airbag mecánico» para el movimiento. Quedan flipantes al moverse, girando suavemente, ¡parecen motores espaciales!
3. La lectura de la hora
Las cúpulas de abajo muestran la hora y los minutos con semiesferas rotatorias. Son globos cortados, girando sobre su eje.
Aquí va:
Esta cualidad facilita la lectura del tiempo desde cualquier ángulo, lo cual… tiene lógica, dado que un reloj así no se lleva como uno normal; algunos incluso lo utilizan más como objeto decorativo que como reloj de pulsera.
El precio es de locos como el diseño
El HM6 Space Pirate es un reloj MUY limitado. Solo existen:
50 ejemplares del modelo original, en titanio
18 unidades en oro rosa
Unas 10, más o menos, del Sapphire Vision (depende de la fuente)
Y claro, ¡los precios no son para nada asequibles! Cada HM6 costaba entre 200.000 y 300.000 dólares, y hoy, en subastas, se han visto cifras superiores a los 500.000, ¡e incluso cerca del millón! Dependiendo del modelo, eh.
Aún así, para los coleccionistas de relojes ultra exclusivos, el Space Pirate no es solo un reloj caro; es un símbolo de una era donde MB&F rebasó los límites más allá de lo imaginable.
¿Por qué el Space Pirate es tan crucial en la relojería moderna?
Hay bastantes motivos por los que este reloj es considerado un referente del diseño contemporáneo.
1.Se atrevió a romper to-das las reglas, qué atrevido.
En el mercado, muchoss relojes de lujo siguían estándares clásicos, ya lo ves, esferas redondas y números tradicionaleS, además de cajas discretas pero muy elegantes. MB&F mandó al carajo todo eso y creó una maquina que parecia salida de un sueño, ¡una locura!. Eso inspiró a muchísimas marcas a arriesgarse un poquitito más, bueno.
2. Elevó el nivel de la relojería conceptual ¡Vaya!
Antes del HM6, los relojes conceptuales, sí, esos existían, pero era algo rarísimo. Con este modelo MB&F, por fin demostró que había mercado, mira tú, para relojes que fueran como verdaderas esculturas portátiles.
3. Mezcla la nostalgia infantil con ingeniería adulta.
Max Büsser siempre ha dicho, eso es cierto, que sus relojes son «juguetes para adultos». Y el HM6, este reloj, es el ejemplo perfecto, por cierto: un diseño inspirado en dibujitos animados, eso sí, pero construido con una técnica superavanzada, ¡eh!. Solo unas pocas personas en el mundo podríana repararlo si se estropease.
4.Es, algo in-copiable.
Posiblemente ciertas firmas se esfuercen, fabricando relojes extravagantes o futuristas, sin embargo el HM6 es tan singular, orgánico y… raro, que simularlo es casi imposible, sin que parezca una imitación de baja calidad, un chiste.
Mi parecer individual (como un estudiante fascinado por esto)
A decir verdad este reloj, me parece total mente de locos, bueno… bueno. No sabría si lo portaría en mi muñeca, me daría pánico estropearlo, rallarlo, pero como obra de arte me parece tremendo.
Es de aquellos relojes, que al verlo, te quedas pensando:
“¿Cómo narices pudieron meter todo eso allí dentro? ”
Adicionalmente, celebro que no intenten ser «elegantes», del modo usual. No es, como un Rolex clásico o un Patek excesivamente formal. Es, más bien, algo que un crío diseñaría si le dijeran: “Crea el reloj más épico, que puedas concebir”, y después, un grupo de ingenieros de élite lo hacen realidad.
Si bien su costo es disparatado, jamás podré adquirirlo, me parece magnífico que existan esas cosas.
Porque estas máquinas, pues, demuestran, y vaya si lo hacen, que la relojería no solo es dar la hora, ¿eh?, sino también creatividad, imaginación, y arte, sí.
Conclusión
El MB&F HM6 Space Pirate, sin duda, es uno de los relojes más locos, innovadores, ¡y artísticos!, de la historia reciente de la relojería, definitivamente. Con su forma orgánica, sus cúpulas transparentes, un tourbillon volante central, turbinas protectoras, además de un diseño inspirado en naves espaciales, este reloj representa, diría yo, la filosofía de MB&F: crear máquinas horológicas que sorprenden, emocionan y desafían a lo tradicional, por supuesto.
Es un reloj que, vamos, no se parece a nada más, y aunque muy poca gente puede comprarlo, todos podemos admirarlo, flipar un rato con su diseño. Para mí, es una de esas piezas, sin duda, que demuestran que la creatividad humana no tiene límites, así que, y que incluso un objeto tan “simple” como un reloj puede, a su vez, convertirse en una obra de arte futurista.












