Cuando hablamos de relojes famosos, normalmente pensamos en modelos que todo el mundo ha visto alguna vez, como el Submariner, el Daytona o incluso el Datejust. Pero hay un Rolex que se ha vuelto legendario no por ser común, sino justamente por lo contrario: por ser muy, muy raro, tanto que muchos dudan incluso de cuántos existen de verdad. Ese reloj es el Rolex GMT-Master “Blueberry”, un modelo misterioso, rodeado de rumores, debate, mitos y una estética tan llamativa que cualquiera lo reconoce al instante.
Lo curioso es que el Blueberry ni siquiera es un modelo diferente del GMT-Master normal. Es un GMT-Master referencia 1675, producido en las décadas de los 70 y 80, pero con una característica única: su bisel completamente azul. Puede parecer una tontería, como si solo cambiaran el color de una pieza, pero ese pequeño detalle lo convirtió en uno de los relojes más buscados del mundo. Y también en uno de los más polémicos.
En este artículo vamos a ver qué hace especial al Rolex GMT-Master “Blueberry”, por qué es tan raro, de dónde sale su fama y cómo un simple bisel azul acabó convirtiéndose en una pieza casi mitológica dentro del coleccionismo. Todo esto contado de una manera sencilla, como si fuera un estudiante explicándoselo a sus compañeros, porque a veces cuando lees sobre relojes en internet parece que hablan un idioma aparte.
El origen del Rolex GMT-Master y su conexión con la aviación
Para entender el Blueberry, primero hay que entender el GMT-Master. Este modelo nació en los años 50 gracias a una colaboración entre Rolex y la aerolínea Pan American Airways, más conocida como Pan Am, que en esa época era la compañía aérea más importante del mundo. Los pilotos necesitaban un reloj que les permitiera leer dos zonas horarias al mismo tiempo: la hora local del lugar donde estaban volando y la hora GMT (Greenwich Mean Time), que era el estándar internacional para navegación aérea.
Para resolver esto, Rolex creó el GMT-Master, un reloj con una aguja extra de 24 horas y un bisel giratorio bicolor que permitía diferenciar entre día y noche. A lo largo de los años aparecieron distintas combinaciones de colores en el bisel: el famoso rojo-azul “Pepsi”, el negro-rojo “Coke”, y el completamente negro. Todos muy conocidos y producidos en cantidad.
Pero entonces, en los años 70, apareció algo totalmente diferente: un bisel completamente azul. Y aquí empieza el misterio.
¿Qué es exactamente el “Blueberry”?
A diferencia de otros modelos, el Blueberry no es un reloj con cambios enormes. Es simplemente un GMT-Master 1675 con:
Bisel 100% azul
Inserto de aluminio
Aguja GMT roja
Dial típico de la época (mate, con pintura luminosa antigua)
Pero aunque el reloj en sí es igual a los demás 1675, el detalle del bisel lo convierte en algo totalmente distinto. Ningún otro GMT tenía un bisel tan simple y tan llamativo a la vez: un azul intenso, limpio, sin colores adicionales.
El problema es que Rolex nunca lo ofreció en catálogos oficiales. Y por eso muchos discuten si realmente es un modelo “oficial” o si era solo una pieza creada para mercados concretos, para servicios militares o incluso un experimento de producción limitado.
Esta falta de información oficial hace que exista un aura de misterio alrededor del Blueberry. Y sinceramente, eso es parte de su magia. Porque cuando algo es raro y además tiene una historia confusa, se vuelve mucho más interesante para los coleccionistas.
La teoría más aceptada: piezas destinadas a mercados específicos
Muchos expertos creen que el bisel Blueberry fue fabricado en cantidades muy pequeñas y distribuido únicamente a ciertos países del Medio Oriente, especialmente Emiratos Árabes y Arabia Saudita. En esas regiones, durante los años 70, Rolex era muy popular entre instituciones militares, pilotos y fuerzas especiales.
También se dice que algunos lotes fueron creados exclusivamente para grupos militares europeos y asiáticos, aunque nunca con confirmación oficial. Rolex es famosa por ser muy estricta con su documentación y por no divulgar detalles de producciones especiales, así que es probable que nunca tengamos una respuesta definitiva.
Lo que sí está claro es que el bisel era auténtico, no una modificación moderna. Pero al haber tan pocos ejemplares, surgieron muchísimas falsificaciones con el paso de los años.

¿Por qué es tan raro encontrar un Blueberry original?
Hay varias razones por las que hoy en día es casi imposible encontrar un auténtico Blueberry:
- Pocos fueron fabricados
Si Rolex hizo miles, se habrían visto más. Pero prácticamente no existen en el mercado.
- Muchos fueron reemplazados
En aquella época nadie pensaba “esto será valioso algún día”.
Así que cuando el bisel se desgastaba, se cambiaba por uno normal.
- Se fabricaron copias durante décadas
El bisel azul es fácil de reproducir. Muchos relojes modernos llevan biseles falsos que pasaron por auténticos durante años.
- Hay muy poca documentación
Sin catálogos, sin fotos oficiales y con muchas décadas de distancia, es dificilísimo verificar su origen.
Todo esto hace que encontrar un Blueberry totalmente original sea una misión casi imposible.
- El atractivo estético del Blueberry
Dejando a un lado la rareza, hay algo que hace que este reloj sea visualmente impresionante. El color azul del bisel es llamativo sin ser exagerado. No es un azul brillante moderno, ni de esos colores fluorescentes que ves en relojes nuevos. Es un azul más profundo, casi como el cielo antes de hacerse completamente de noche.
Además, el contraste entre:
el bisel azul
la caja de acero
el dial negro mate
hace que el reloj tenga una estética muy equilibrada.
No es un reloj que grite atención, pero tampoco pasa desapercibido. Es elegante pero deportivo. Vintage pero moderno. Es de esos relojes que, cuanto más lo miras, más te gusta.
- La locura del mercado: por qué vale tanto
Aquí viene la parte que más sorprende a muchos: el precio. Un Rolex Blueberry auténtico puede costar muchísimo más que otros modelos GMT de la misma época, incluso si estos están en mejor estado. Pero ¿por qué?
- Rareza extrema
La ley de la oferta y la demanda es clara: cuando hay menos unidades, el valor sube.
- Historia polémica
Las historias misteriosas y no confirmadas siempre atraen a coleccionistas.
- Biseles extremadamente difíciles de verificar
Eso hace que cada unidad auténtica sea como un “tesoro”.
- Moda vintage
Los relojes de los 70 y 80 están más de moda que nunca.
Hoy en día, un Blueberry puede llegar a precios exorbitantes. Algunos incluso superan fácilmente cifras de seis cifras, dependiendo de la condición y la autenticidad.
- El problema de las falsificaciones
El Blueberry es uno de los relojes más falsificados de la historia. No el reloj completo, sino su bisel. Existen cientos de biseles falsos que se parecen muchísimo a los originales. Esto hace que los expertos tengan que analizar cada detalle: el tono del azul, la tipografia de los números, el desgaste del aluminio…
Para colmo, muchos relojes mezclan piezas auténticas con otras que no lo son, creando lo que se conoce como relojes “franken”. En el mundo del coleccionismo eso es casi pecado mortal.
Este problema ha hecho que muchos compradores tengan miedo a adquirir un Blueberry. Incluso expertos experimentados pueden confundirse, porque los biseles falsos llevan décadas circulando y algunos envejecieron como si fueran reales.
- El Blueberry como símbolo de personalidad
Una cosa que me impresiona es cómo este reloj ha pasado de ser una curiosidad a convertirse en un símbolo. El que compra un Blueberry quiere demostrar varias cosas:
Que tiene un gusto distinto al de los demás
Que aprecia la historia de los relojes
Que sabe distinguir lo auténtico
Que no solo busca un Rolex común, sino uno especial
Que valora la exclusividad real
No es un reloj que cualquiera reconozca, como un Daytona o un Submariner. Es algo más “de nicho”, más para entendidos. Y eso le da una personalidad propia.
Mi opinión como estudiante sobre este reloj
Aunque no tengo ni de lejos el dinero para tener un reloj así (ni creo que lo tendré nunca, la verdad), me parece fascinante cómo un objeto tan pequeño puede tener tanta historia detrás. Me llama mucho la atención cómo algo tan simple como un color azul puede generar debates, discusiones, subastas millonarias y hasta mitos.
Lo interesante del Blueberry no es solo el reloj en sí, sino lo que representa:
misterio, exclusividad, historia y estética vintage.
Y aunque mucha gente lo ve como un objeto de lujo, para los aficionados a los relojes es casi como una obra de arte antigua, una pieza casi imposible de ver en la vida real.
Conclusión: el Blueberry, un reloj que mezcla misterio, historia y exclusividad
El Rolex GMT-Master “Blueberry” no es solo un reloj bonito. Es un símbolo. Es casi una leyenda dentro del coleccionismo. Representa:
rareza extrema
historia aeronáutica
misterio en su origen
estética única
y un mercado lleno de desafíos y falsificaciones
Es uno de esos objetos que demuestran cómo cosas pequeñas pueden convertirse en grandes historias. Y aunque sea casi imposible de conseguir, su existencia ha marcado un antes y un después en la relojería vintag












